Matzkin amenazó Ing. Falcó tras denunciar la privatización de la basura y los micro basurales

06 de octubre de 2026

La gestión del intendente del PRO en Zárate, Marcelo Matzkin, cruzó la línea roja institucional. Tras la contundente denuncia del ingeniero Alejandro Falcó sobre el supuesto "negociado de la basura en Zárate" en la banca abierta del Concejo Deliberante el pasado jueves 1 de octubre.

La respuesta del jefe comunal en la conferencia de prensa no fue dar explicaciones públicas de cara a los vecinos, sino lanzar una amenaza directa de persecución judicial y ataques personales.

Frente a los medios, Matzkin descalificó al profesional y ratificó una ofensiva legal:

"Yo no estoy de acuerdo en que cualquiera por dos minutos de fama me ensucie a mí [...] Yo pedí copia textual de la declaración del Ingeniero Falco porque creo que dijo algunas cuestiones que si se confirman las que dijo, le voy a pedir que las confirme en la justicia".

"Y yo voy a firmar la denuncia y voy a esperar que el ingeniero aporte las pruebas que supuestamente dice tener, porque obviamente no las va a tener, porque sé que lo que dice es mentira. Porque de bocones estamos llenos".

Una matriz autoritaria: echar, censurar y perseguir a los que piensan distinto.

Lejos de tratarse de un hecho aislado, este ataque consolida una política sistemática de hostigamiento, censura y disciplinamiento contra las voces disidentes.

Cabe recordar que, pocas semanas atrás, Matzkin ya había echado del municipio al Ing. Falcó como represalia por advertir públicamente las irregularidades ambientales del oficialismo.

Este mecanismo de persecución política y judicial por parte del Estado municipal no es nuevo en la gestión: ya lo hizo contra el periodista Eduardo Rivas y se evidenció también en la censura del mural por la paz en Palestina y la judicialización contra uno de los artistas.

La utilización del aparato estatal, los despidos arbitrarios, el bloqueo a la libertad de expresión y la amenaza de causas judiciales contra quienes exponen la realidad desnudan la cara de la administración local: intolerancia extrema y un cerrojo informativo contra cualquier voz crítica en Zárate.

Infodelta / periodismo sin sobres